Anita's Devotions

 

No Ignores la Voz de Dios

Eran aproximadamente las tres de la mañana cuando un rayo golpeó un poste fuera de la casa. Mi labradoodle de 70 libras saltó a mi cama y me despertó pasando su pata por mi rostro. Siguió empujándose contra mí y se escondió bajo la cobija para ocultarse de la tormenta. Estaba temblando y jadeando. Por más que trataba, no pude convencerlo de que la tormenta no amenazaría su seguridad.

 

A la mañana siguiente, los rayos y truenos habían terminado. La lluvia se aclaró y salió el sol.  Como se lo había dicho, todo estaba bien. Pero cada vez que oye la tormenta reacciona con pánico y corre en busca de refugio.

 

Dios usó su reacción para mostrarme algo acerca de mí misma. De la misma manera en que mi labradoodle ignoró mi voz, a veces ignoro la voz de Dios y dejo que otros sonidos me roben la paz. Traté de decirle a mi labradoodle que se estaba preocupando por nada, pero fue en vano. Me pregunto cuántas veces Dios me ve alterada por nada mientras ignoro su voz. Dios puede usar a cualquiera o cualquier cosa para comunicarnos su mensaje. En mi caso usó la reacción de mi labradoodle que reflejaba la mía. ¿Cómo ha tratado Dios de llamar tu atención últimamente?

 

Cuando oro por tí, escucho una canción de victoria. Creo en tí porque creo en el poder de la Palabra de Dios en tí, cuando pones Su palabra en acción.

 

Con cariño de Anita Carman